A propósito del 12 de octubre

13/10/2018 en Columnas de Opinión

Toda persona hoy en día con un mínimo de formación conoce la historia de Colón, de las tres carabelas y del “descubrimiento” del nuevo mundo. Más allá de la figura de héroe y aventurero de Cristóbal Colón, que se ha plasmado en numerosos libros y monumentos, es necesario recalcar que esta historia siempre ha sido contada por los mismos, -los vencedores- los que tenían el poder para transmitir una verdad idealizada, muy alejada de la realidad, el 12 de octubre representa la masacre más grande llevada a cabo por un imperio y no la empresa civilizadora de la barbarie.

Monasterio de La Rábida (Palos de la Frontera, Huelva). Cristóbal Colón señalando la isla Guanahaní. Siglo XVII. Fuente Wikimedia Commons.

Hoy nos enfrentamos a debates muy parecidos a los que se dieron en aquella época respecto de la situación en que quedaban los pueblos indígenas en la sociedad, preguntas tan inverosímiles como ¿tienen alma? ¿tienen moral? ¿son seres humanos? ¿pueden ser súbditos de la corona? ¿pertenecen o no a la naciente estructura social con plenos derechos? Sólo los indígenas cuyo color de piel que no era negro tuvieron este “privilegio” los pueblos de raza negra no gozaron ni siquiera de esta reflexión, siendo declarados esclavos automáticamente.

Colón en sus relatos describe a los indígenas como personas inocentes, que no conocían las armas, que tomaban las espadas por el filo y se cortaban, que llevan muchas joyas de oro como adornos y símbolos religiosos, pero de las cuales se desprendían con facilidad para cambiarlas por objetos novedosos sin ningún valor. Fue muy fácil para Colón traer los primeros esclavos a España para que aprendieran el idioma y luego utilizarlos como intérpretes en las comunidades, muy lejos de la visión idealizada que representa esta llegada a Barcelona de los primeros indígenas ataviados en sus trajes típicos y joyas, alegres trayendo todo tipo de regalos a los reyes (pintura expuesta en el ayuntamiento de Barcelona) llegaron del viaje muy enfermos, ciertamente no venían en primera clase, a uno de ellos lo dejaron como sirviente de una familia adinerada y murió antes de los dos años de su llegada.

Pese a ser tan primitivos como los describiera Colón,  tenían organización social, instituciones, gobernantes e incluso graves divisiones por el poder, aunque lucharan entre sí con arcos y flechas (Elliot, 2011). Tal situación la sabrían aprovechar muy bien los futuros conquistadores del Imperio Azteca e Inca -Hernán Cortés y Francisco Pizarro-, mezclando el poder de las armas, el engaño y las creencias de los propios indígenas, se aprovecharon de éstos y de la buena fé de los gobernantes, ambos los recibieron en sus palacios, siendo traicionados de la manera más vil. Conocida es la historia de la habitación llena de oro que ofreció Atahualpa a Pizarro a cambio de su liberación, calculando las dimensiones de la habitación sería algo así como 82 toneladas de oro y 164 de plata (Prescott, 1955) aún así, es una cifra mínima considerando que este rescate se hizo durante varios meses y que los españoles vaciaban de tanto en tanto la habitación para que nunca se llenara. Esto es sólo una parte de toda el ansia de poder de los conquistadores y el inicio del saqueo más grande realizado por los europeos.

Existía en ese entonces como lo es también hoy en día, un sin fin de pueblos con diversidad de tradiciones y formas de organización. Muy diferente a la Inca o Azteca que sin su gobernante se descalabra su organización, sería la del pueblo Mapuche, pues su estructura horizontal de organización por comunidades y no piramidal como la de estos imperios, permitiría dar una de las luchas más largas y heroicas que ha contado la historia. Más de 300 años duró la llamada guerra de Arauco, hasta que en 1641 durante las paces Quilín la Corona Española reconoce la independencia mapuche hacia el sur del río Bio Bio como territorios independientes, solicitando como condición que no se unieran a ningún reino extranjero. Así lo hicieron, hasta que llegó el comienzo del siglo XIX que marcaría el inicio de los levantamientos coloniales en América por conseguir la independencia.

La Burguesía chilena comenzó este proceso solapadamente en la Primera Junta de gobierno de 1810, que se inicia con el juramento de fidelidad del rey español que se encontraba cautivo en manos de Napoleón. Pero la conformación de las nuevas repúblicas no estaría exento de problemas de integración, para el caso de Chile en el año 1825 en los parlamentos de Tapihue, el Estado-nación firma el reconocimiento de autonomía del pueblo Mapuche al sur del río Bio Bio tal como lo hiciera antiguamente la corona española, sin embargo, dichos tratados fueron rotos por el Estado en 1861 durante la mal llamada pacificación de la Araucanía, puesto que estos territorios gozaban de paz y libertad desde hace muchos años. Lo mismo ocurrió al otro lado de la cordillera en Argentina con la llamada Guerra del Desierto, cuyo propósito era el exterminio de este pueblo.

Se hace necesario aquí aclarar un par de ideas previas, cuando se emplea el concepto de colonialismo, este apela al proceso que comienza con la conquista española en 1492 y posteriormente desarrollado por los países europeos, , tanto en América como en África, hasta comienzos del 1800. Luego del proceso independentista de América latina a comienzos del siglo XIX, si bien los estado lograron su libertad política, la independencia económica nunca se obtuvo, fiel reflejo de eso es la enorme deuda externa que ha mantenido en el atraso a la mayoría de los países latinoamericanos, a esta nueva dependencia es la que hace alusión el neocolonialismo.

Pese a lo anterior, el colonialismo nunca se ha ido del todo, dentro de estos países existe un colonialismo interno evidente, más solapado en unos, más evidente y abierto en otros, que se manifiesta en muchos factores que han marcado la exclusión del indígena en todos los aspectos de su vida cultural y la insistencia en hacerlos parte de una nación cuando no lo son. No es raro por ejemplo, que un Shuar de la selva ecuatoriana considere a un quiteño tan extranjero como lo puede ser un estadounidense (Bottaso, 2011) o que un mapuche no se considere chileno porque es parte de otra nación, con idioma, cultura, tradiciones y pasado común. Esta situación de independencia que manifiestan los pueblos indígenas es claramente visto por el Estado como un peligro social, que afecta la supuesta homogeneidad de la nación.

Paradójicamente, el indígena será percibido como un obstáculo para la nacionalización y a la vez como elemento insustituible de la misma (Favre, 1998). Los estados pretenden la integración de los indígenas y por tanto, la desintegración de sus elementos sociales y culturales, a menos que se trate de aspectos folklóricos, que no alteren el statu quo, como lo puede ser su vestimenta o la artesanía (Martínez, 2018)

Pero ¿qué es ser indígena hoy? hablar la lengua, usar los atuendos tradicionales, o pertenecer a una comunidad, claramente la diferencia entre ser indígena o ser mestizo no radica en la biología sino en la cultura, un indígena con apellido o rasgos físicos puede no necesariamente sentirse indígena y viceversa. Lo anterior es completamente natural a sabiendas que serlo te pone en una condición de inferioridad natural inapelable (Bonfill-Batalla, 2012). La lengua no es tampoco una condición para sentirse indígena, es el caso que se da en Paraguay donde 8 millones de personas hablan guaraní, pero sólo se consideran indígenas 120.000 personas.

El tema de la identidad indígena es un tema muy antiguo, la reflexión de quiénes somos se dió necesariamente al enfrentarse al hombre blanco, muchos indígenas de centroamérica o que vivían bajo los grandes imperios americanos, no podían manifestarse abiertamente como indígenas, la subyugación a cambiar o morir estuvo desde el principio supeditada a asumir la fé católica, abandonando sus rituales propios. Pero aunque el dominio español fuera ilegítimo de origen, existía de facto y era necesario sobrevivir, los que se negaron a creer en el Dios de la cruz eran quemados vivos. No es difícil que la negación de lo que somos está muy arraigada en el inconsciente colectivo y que incluso muchos agradezcan la llegada de la salvación.

Hoy existe una revalorización del mundo indígena, una buena parte de las nuevas generaciones ha rescatado el uso del lenguaje, ha mostrado con orgullo su apellido o ha participado activamente por reivindicar los derechos ancestrales antiguamente arrebatados, pero esta lucha no ha sido fácil ni gratuita. Quienes se atreven a desafiar el orden establecido por la sacrosanta institucionalidad del Estado, hoy coludido con las grandes transnacionales y poderes económicos, puede fácilmente ser inculpado en delitos calificados como terroristas o simplemente aparecer muerto en extrañas circunstancias.  

Nosotros que somos fruto de este encuentro forzado, honramos su lucha hasta el día de hoy. No nos olvidamos que los objetivos que se perseguían en aquel lejano 1492 siguen tan vigentes como lo fueron en el pasado. La búsqueda y el afán de enriquecimiento no ha desaparecido, sólo se ha transformado, ya no hablamos de conquista ni de mercantilismo, pero sí de neocolonialismo y de neoliberalismo. Los nombres de Cortés, Pizarro, Almagro, Valdivia han sido reemplazados por otras empresas de conquista reconocidas internacionalmente tales como: Benetton, RPglobal, ENDESA, ENSE, STORA ENSO, ENEL, ARAUCO entre tantas otras.

Hoy los territorios de numerosos pueblos de África y América Latina están siendo invadidos y apropiados por estos y otros conglomerados económicos, lo que ha desembocado en numerosos “conflictos” de pueblos indígenas con la industria forestal, minera o hidroeléctricas, que representan el extractivismo más voraz de Estados que propugnan una mal entendida prosperidad económica, pues no entienden que hipotecan las vidas de toda la humanidad. Sólo en minería para Latinoamérica se registran más de 229 casos de proyectos en conflicto con mas 334 comunidades afectadas.

La lucha de los pueblos indígenas por la protección de la naturaleza debería ser un grito compartido por todos nosotros. La deforestación y la falta de agua no es una consigna de ecologistas, sino la realidad de muchas familias que luchan por sobrevivir en los últimos reductos en donde la naturaleza se niega a ser la mercancía negociable de los intereses económicos de los Estados corruptos y empresas dirigidas por inescrupulosos. ¡Por ellos y por nosotros hoy levantamos la voz, por nuestras hermanas y hermanos que luchan en el fin del mundo, hoy decimos 10 veces venceremos.

Autora del texto: Carolayn Marin Suazo, Profesora de Historia y Geografía, Estudiante de Doctorado en Psicología de la Educación UAB.

Referencias

Bonfil-Batalla, G. (2011). México profundo: una civilización negada. México. Debolsillo.

Bottasso J. (2011). Los salesianos y los Shuar, Quito, Abya-Yala.

Elliott, J. H. (2011) El viejo mundo y el nuevo (1492-1650), Madrid, Alianza editorial.

Fravré, H. (1998). El Indigenismo, México D.F. Fondo de cultura económica.

Martínez, F. (2018). El indigenismo desde 1492 hasta la actualidad. editorial Càtedra, Madrid.

Prescott, W. H. (1995) Historia de la conquista del Perú, Buenos Aires. Iman.

Grupo de Conexión de agosto de RedINCHE: nos encanta conectar personas

30/08/2018 en Blog, Noticias de Red INCHE

El pasado 9 de Agosto de 2018 se desarrolló el primer Grupo de Conexión de Red INCHE en Barcelona. Miguel Stuardo Concha, parte de la coordinación general de la red y gestor de la iniciativa, comentó que una decena de investigadores acudió a la cita: “Fue un momento muy ameno y entretenido, la gente la pasó muy bien y conocimos nuevas personas que viven, estudian y trabajan en Cataluña”.

Además de la participación de investigadoras e investigadores chilenos, también se contó con la presencia de académicas/cos de Perú y Ecuador que trabajan y/o estudian en niversidades catalanas. Otro aspecto interesante fue la diversidad de temas de investigación de los/as asistentes, como por ejemplo, feminismo y género, geografía y planificación territorial, intervenciones urbanas y artísticas. Así como también participaron personas vinculadas al área de la filosofía de la ciencia, historia, mejora escolar y justicia social, educación de estudiantes con altas capacidades, educación social, tecnología educativa y edadismo.

Hubo intercambio de intereses, experiencias e ideas en un ambiente ameno y distendido en donde no faltó el sentido del humor.

La iniciativa Grupos de Conexión tiene por objetivo abrir espacios de vinculación abierta y relajada entre profesionales, estudiantes de Máster y Doctorado, profesores e investigadores en Barcelona.

Pueden participar miembros o no miembros de Red INCHE, sin ninguna restricción de edad, disciplina o nacionalidad. ¿Te animas a participar en el próximo Grupo de Conexión?

Red Inche se reune con Cónsul de Chile en Barcelona

05/06/2018 en Blog, Noticias de Red INCHE

En una reunión que se extendió por casi dos horas, representantes de Red Inche se reunieron con el Sr. Jaime Bascuñan Marín, Cónsul General y el Sr. Claudio Rojas Estrada, Cónsul Adjunto de Chile en Barcelona. El encuentro se llevó a cabo el día 4 de Junio, en dependencias del Consulado. Como representantes de la Red asistieron Sol Ascencio, Luis Venegas, Christian Saavedra y Elia Sepúlveda, quienes forman parte del nuestro actual equipo de coordinación.

Durante la reunión se abordaron temas relacionados con tramitación del NIE, protocolo de apostillado de documentos, alcances del Convenio FONASA Chile España y el nuevo acuerdo bilateral sobre homologación de títulos de grado y post grado entre ambos países. Los temas abordados forman parte de las preocupaciones cotidianas de los connacionales que se encuentran con visa de estudiantes en España. Si bien no son temas de competencia directa por parte del Consulado, sus conocimientos sobre las políticas consulares y migratorias permitieron acceder a información útil y certera.

Para Red Inche, es de gran importancia mantener activos los canales de comunicación con el Consulado, para así potenciar acuerdos de colaboración y traspaso de información de interés. En la Asamblea a desarrollarse el día 7 de Junio se entregará el detalle de lo conversado durante la reunión.

Durante el 2017, el Consulado de Chile en Barcelona se destacó a nivel nacional como la Circunscripción Electoral en el Extranjero con mayor cantidad de inscritos habilitados para votar a nivel mundial; así como también, con el mayor número de atenciones consulares, con 8.847 atenciones. Destaca la iniciativa de Servicios de Emergencias, acción que los funcionarios del Consulado realizan de manera voluntaria para atender las necesidades más urgentes de los compatriotas que, estando en Barcelona, deben enfrentar problemas de alta complejidad. Durante el año pasado, se atendieron 242 casos

Con éxito se desarrolló la I Jornada de Estudios Latinoamericanos de Barcelona

30/05/2018 en Blog, Noticias de Red INCHE

El pasado 22 de Mayo, en la Facultad de Geografía de la Universidad de Barcelona se realizó la I Jornada de Estudios Latinoamericano Barcelona 2018. En el evento participaron 62 investigadores de  Chile, Colombia, Argentina, Perú, Bolivia, España, México y Bulgaria. La diversidad de temas y la gran calidad de las ponencias, motivó a más de  80 personas a participar como asistentes.

Los principales resultados de las Jornadas apuntan al fortalecimiento de la colaboración, discusión y planteamientos de problemas comunes entre los investigadores para abordar los estudios de caso y los fenómenos de mayor escala socio-regional, sobre todo latinoamericana. También permitió afianzar los lazos de vinculación de la Red Inche, el CELAB (Colectivo de Estudios Latinoamericanos de Barcelona) y el CLEIV (Colectivo Latinoamericano de Estudiantes e Investigadores en Valladolid). Además, sugieron nuevas redes de contacto entre los expositores, los asistentes y las organizaciones comprometidas con el desarrollo de las jornadas.

El evento contó con la presencia del decano de la Facultad de Geografía, el Dr. Ricardo Piqueras Cespedes. También estuvieron presentes la Coordinación de Red Inche, representantes de CELAB y del Dr. José Julián Soto, quien fue el Coordinador General de este evento. Al cierre de la jornada, pudimos escuchar las reflexiones sobre los desafíos de la investigación en Latinoamérica de Sol Ascencio y Verónica Mancilla. Se aprovechó además de hacer el lanzamiento oficial de la página web de Red INCHE, y anunciar el proyecto de la nueva Revista Socializar Conocimientos, de la cual tendremos más detalles pronto.

La Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Barcelona, fue un espacio acogedor e idóneo para albergar la reflexión, por lo que agradecemos el apoyo y colaboración otorgada por la institución.

Red INCHE publica el Libro de Actas del IV Encuentro

25/05/2018 en Blog, Noticias de Red INCHE

Ya se encuentra disponible el Libro de Actas del IV Encuentro Red INCHE 2017 “Chile escenario diverso. El potencial científico de nuestra riqueza natural y sociocultural”. El libro recoge las ponencias presentadas durante el IV Encuentro de Red INCHE, con más de 40 resúmenes de diversas áreas del conocimiento. Con esto, mantenemos nuestro compromiso de socializar el conocimiento generado por chilenos y chilenas que se encuentran investigando en España y otros países.

El IV Encuentro de Red INCHE fue realizado los días 19 y 20 de octubre de 2017, y convocó a más de 80 personas, de las cuales muchas pudieron dar a conocer sus investigaciones. Contó además con la presencia de importantes invitados, como Ligia Gargallo, Premio Nacional de Ciencias Naturales, o Jorge Babul, Presidente del Consejo de Sociedades Científicas de Chile.

Descarga el Libro de Actas

El Mito de la Libertad Sexual

21/05/2018 en Blog, Columnas de Opinión

Francisca Cifuentes

Observatori Contra l'Homofòbia

Miguel Stuardo

Comunidad Escuelas para la Justicia Social

Sol Ascencio

Universitat Autònoma de Barcelona

No son eventos aislados ni anécdotas periodísticas. Los movimientos #MeToo, #Cuéntame, #NoEsNo, #YoTeCreo, surgidos en el último año, para denunciar las violencias vividas por las mujeres en diversos espacios, tendrán unas consecuencias siquiera esperadas -creemos- por sus propias impulsoras, consecuencias que, de momento, resumimos en la frase lo personal es político. Estos movimientos, con amplia llegada a través de las redes sociales, forman parte de un conjunto de procesos sociales y culturales de larga data, necesarios de enmarcar en un contexto político más amplio, de lucha por el reconocimiento de los derechos sociales y de ciudadanía de las mujeres, tanto en Europa como en América Latina.

Mirado con más detalle, el movimiento #MeToo 1 , surgido en 2017 para denunciar el acoso y la violencia sexual en la industria cinematográfica estadounidense, abrió el debate respecto a cómo las mujeres, independientemente de sus privilegios y posiciones de poder, pueden llegar a vivir situaciones de acoso y abuso sexual en sus lugares de trabajo solo por el hecho de ser mujeres. En 2018, y aun sintiendo el masivo y mediático impacto del movimiento #MeToo, tendrá lugar la Huelga de Mujeres, convocada por organizaciones feministas en distintos países, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de las Mujeres. Esta convocatoria, que nos dejaría imágenes esperanzadoras en cuanto al poder de movilización de las mujeres, servirá también para poner sobre la mesa (incluso en la mesa dominical…), la necesaria co-responsabilidad de las tareas de cuidado y, junto con ello, la violencia que supone la naturalización de los roles de género, bajo la insistente idea de adecuación entre sexo biológico y sexo social.

El pasado 8M, y la particular convocatoria de “huelga de los cuidados”, generó las condiciones para hacer coincidir demandas distributivas y de reconocimiento, en clara muestra que, lo personal sigue siendo político, y que los cambios estructurales necesariamente han de trenzarse con cambios subjetivos, a fin de recalar en nuestras estructuras mentales más profundas y complejas.

Sin embargo, el “jolgorio y regocijo” derivados de la colectivización y encuentro de reivindicaciones diversas, ha vuelto a eclipsarse tras conocerse los resultados del juicio a  La Manada, aquel grupo de cinco hombres que agredió sexualmente a una chica en la fiesta de Sanfermines de 2016. Los cinco hombres fueron condenados a 9 años de prisión, pero no por el delito de agresión sexual, sino por el de abuso sexual continuado, tras estimar el tribunal de la Audiencia Provincial de Navarra, compuesto por dos jueces y una jueza, que los cinco hombres no habrían violentado ni habrían intimidado a la chica.

“En las concretas circunstancias del caso, no apreciamos que exista intimidación a los efectos de integrar el tipo de agresión sexual”, señala la sentencia. “Por el contrario, estimamos que los procesados conformaron de modo voluntario la situación de preeminencia sobre la denunciante, objetivamente apreciable, que les generó una posición privilegiada sobre ella, aprovechando la superioridad así generada, para abusar sexualmente de la denunciante quien de esta forma no prestó su consentimiento libremente, sino viciado, coaccionado o presionado por tal situación”. (Fuente: El País)

La gravedad de esta sentencia no sólo tiene relación con los años de condena (la indignación no va por ahí…), sino más bien con las conclusiones a las que arriba el tribunal tras analizar las pruebas y escuchar los testimonios de víctima y victimarios. Y aún más grave, el voto discrepante de uno de los jueces, que pidió la absolución de los cinco hombres, bajo el siguiente argumento:

“No aprecio en ninguno de los vídeos y fotografías signo alguno de violencia, fuerza o brusquedad ejercida por parte de los varones sobre la mujer. No puedo interpretar en sus gestos, ni en sus palabras, en lo que me han resultado audibles, intención de burla, desprecio, humillación, mofa o jactancia de ninguna clase”, asevera el juez. En este sentido, declara observar “una desinhibición total y explícitos actos sexuales en un ambiente de jolgorio y regocijo en todos ellos y, ciertamente, menor actividad y expresividad en la denunciante”. (Fuente: El País)

En definitiva, y de ahí su gravedad, se trata de un juicio no a La Manada, sino a la libertad sexual. Pero tampoco a la libertad sexual de los hombres, sino a la libertad sexual de las mujeres. Pues si hace un siglo atrás se juzgaba el delito de violación en la medida del “daño a la honra de la mujer y al de su familia”. Hoy, se juzga -o tipifica- un acto como violación en la medida en que la víctima, que suele ser una mujer, tiene la capacidad de resistir o, por el contrario, consentir un agravio a su “libertad sexual”.

En consecuencia, esta sentencia y otras similares ponen en el centro del debate a las mujeres, mas no como sujetas de derecho, sino como responsables, en la medida en que tendríamos, bajo una supuesta libertad sexual, la “capacidad” de consentir o resistir una agresión sexual. Sin embargo, no nos permiten poner la mirada y el acento en la curiosa relación entre la sexualidad masculina y la violencia, y pone en entredicho aquello que muchas considerábamos un significativo logro del movimiento feminista del siglo XX: el de reapropiación de nuestro cuerpo y reconocimiento de nuestra libertad sexual. Por fin, decíamos, el cuerpo femenino ya no era un cuerpo sólo para la reproducción, también lo era para el placer, pero el propio, no el de otros.

En consecuencia, la libertad sexual parece ser un mito, o una quimera, e incluso una trampa del individualismo y de la ideología liberal que la sostiene. Una trampa que nos ha hace creer que nuestras decisiones son siempre individuales, personales, sin mediar en ellas ni creencias culturales ni prácticas sociales.

Habíamos olvidado pues que nuestras decisiones “personales”, son también sociales y, por ende, políticas.

El orden social patriarcal ha triunfado, una vez más.